Eliana Gisela dice que su familia serán vecinos ejemplares
Una familia realojada en Monte Porreiro pide que le dejen vivir
14/02/2008 - José Estévez (Pontevedra)
Eliana Gisela está decepcionada con la reacción de los vecinos de Monte Porreiro porque no le están dando oportunidad de demostrar que las familias realojadas no representan un peligro para la convivencia ni se dedican a las actividades delictivas que les atribuyen los payos de este barrio. Su ilusión por comenzar una nueva vida en este barrio, que durante los últimos veinte años fue ejemplo de integración étnica y de convivencia, sufrió un duro golpe.
Desde la ventana del segundo piso del número 44 de la Rúa Alemaña soporta “agobiada”, con el ánimo hundido, las concentraciones y las protestas de personas que, según dice, “no nos quieren dar la oportunidad de conocernos y facilitar nuestra integración en la comunidad. Nos tratan como delincuentes cuando lo único que deseamos es un futuro mejor y una convivencia pacífica”. Reconoce que en más de una ocasión estuvieron a punto de arrojar la toalla.
“Estamos muy cansados de soportar el ambiente tan hostil en el que nos encontramos. Se nos está agotando la paciencia”, recalca Eliana Gisela sólo tiene palabras de elogio para la comunidad gitana.
Y es que el amor guió a esta joven colombiana hacia un chico de O Vao, con el que se casó y tienen una hija en común, Naiara, que con sólo dos meses de edad sufrió las consecuencias del conflicto al poco tiempo de ocupar la nueva vivienda, lejos del poblado chabolista de Poio.
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