Cierzo español


Etiquetas: Alexander Vórtice

09/02/2010 - Alexander Vórtice

Apareció el cierzo y trajo consigo un sinfín de fenómenos incomprensibles por las mentes de los que no son mediocres. Europa en crisis, España subida en el tiovivo de lo falsario: un deje de injusticia e irracionalidad, y la guadaña del paro paseándose por las avenidas que musitan falta de confianza. España añeja, antigua, España de españolitos que todo lo saben y todo lo opinan. País para locos que están aparentemente cuerdos y país de mil países con cien banderas o banderillas. Leire Pajín intergaláctica frente a los periodistas con su discursito populista: “Zapatero, Obama y Spock debatirán un raudal de cuestiones sobre lo celestial, lo humano y lo barriobajero, porque no son de este mundo, pertenecen a un mundo superior, apto sólo para los elegidos.” Cierzo que nos trae al emperifollado Paquirrín y sus 5 nuevas enamoradas, chonis o poligoneras, con blusa ajustada que testifica el pezón operado, falda corta que avisa que el tema va rasurado, y un tatuaje del conejito de “Play Boy” situado cerca de la rabadilla, por eso del morbo y tal. La Esteban con sus ojos de pez globo y el “¿me entiendes?” hondamente filosófico, que si Platón pudiera escucharlo clamaría: “¡Sálvese quien pueda!”. Compareció el cierzo de madrugada, con convulsiones, nieve, paro y aceite de trementina para los gatos pardos. Llegó Jorge Javier Vázquez y Jordi González avisándonos que el debate de esta noche era un cúmulo de ultrajes, barrabasadas y descalificativos muy amenos para cualquier tipo de público. Zapatero leyó en USA un salmo de la Biblia, y Dios apagó el móvil por miedo al cobro revertido. Los intelectuales aplaudieron fervorosamente los populismos, al tiempo que nos enterábamos que tendríamos que trabajar hasta los 67 años –que se sienta afortunado el que (todavía) tiene jornal, ya que la cosa se va de madre y hemos sobrepasado los 4 millones de parados. “Encuentro astronómico, cósmico, esotérico…”, dijo Pajín. ¡Manda carallo! Ya no somos un país o una nación, o el rabo pestilente de un burro; ahora florecemos como planeta zambullido en la contrariedad de intentar conseguir un bocata de chope patrocinado por Cáritas y la NASA. Y yo me pregunto: “¿Hay vida después de España?” Tal vez, no lo sé. Lo que sí me consta es que no hay lo que hay que tener para que aparezcan en escena políticos con intrepidez, con valentía, con ganas de hacer las cosas bien. Sé que la corrupción anida por todas las esquinas del país, que las ideologías se han transformado en carteras de piel con billetes de 500 euros; sé que tenemos lo que nos merecemos, que el que no corre, vuela, y vuela tan alto que hasta tiene los santos huevos de decirnos a nosotros, los que no volamos, lo que debemos hacer. Esta España es la España del “para lo que me queda en el convento, me cago dentro”; España a medias, amonestada por la Unión Europea, que ya no se fía de una supuesta Nación donde las subvenciones caen casi siempre en manos de los mediocres.

3'0 (2 votos)

Para valorar comentarios debes estar registrado.


Acceder Crear usuario

No puedes valorar tus propios comentarios.



Ya has valorado este comentario



¿Comentas?

Serán borrados los comentarios que contengan insultos y/o contenidos inadecuados.
Para cualquier duda, consulta la guía de comentarios.


Acceder Crear usuario

Puedes comentar sin tener que crear un usuario, pero es recomendable si quieres acceder a todas las funcionalidades de los comentarios (votaciones, karma, foto personalizada)





captcha

Cambiar por outro


Un poco de HTML está bien
Puedes usar algunas etiquetas HTML <a></a>, <b></b>, <s></s>, <u></u>, <i></i>