Mito
04/07/2009 - Ramón Rozas
Concibe el toreo como un estandarte de eternidad, una sumisión respetuosa a la historia y al arte. La figura de José Tomás desde su regreso a los ruedos ha ido acrecentando cada año la concepción mítica del arte de torear. Con pocas y medidas corridas, ajeno a los vasallajes mediáticos, simplemente torero y toro. El eterno duelo entre el hombre y la bestia ahora transfigurado en una coreografía entre dos seres nacidos para medirse entre sí. El año 2007 fue el del retorno, el marco, Barcelona, ciudad de profunda tradición taurina ahora enfrascada en cruzadas político-mediáticas contra la fiesta. En ese ambiente el diestro resucitó el mundo del toro y dejó sentado que esa sería su plaza talismán, lo fue el pasado año con el indulto de un toro llamado ‘Idílico’. Mismo nombre que podríamos dar al recuerdo de las dos tardes de 2008 en Las Ventas del Espíritu Santo, apoteósis mística donde José Tomás creó dos de las actuaciones más memorables que se recuerdan en el orbe taurino. Ahora, en esta edición del gran Cossío que cada año abre este diestro, mostrará un capítulo nunca antes escrito por él, el de encerrarse con seis toros, y como no, Barcelona es el lugar de nuevo elegido. Otra apuesta por reivindicar la historia lejos de artificios, como sin artificios es su toreo. Puro, esencial, eterno. Mañana es el día elegido para agrandar el mito.
No puedes valorar tus propios comentarios.
Ya has valorado este comentario
Serán borrados los comentarios que contengan insultos y/o contenidos inadecuados.
Para cualquier duda, consulta la guía de comentarios.







