Caso Sonia Iglesias
La Justicia aprieta pero no ahoga a Julio Araújo
27/07/2012 - Diario de Pontevedra (Pontevedra)
PONTEVEDRA. Con un aplomo digno de mención y unos 45 minutos de adelanto sobre la hora señalada llegó ayer al edificio judicial de A Parda el único imputado por la desaparición de Sonia Iglesias Eirín, su exnovio, el pontevedrés Julio Araújo. El sospechoso de estar detrás del secuestro más mediático de la historia reciente de la ciudad se sentó en el banquillo de los acusados del Juzgado de Guardia por un delito contra la seguridad vial que cometió a las pocas horas de haber declarado por vez primera en calidad de imputado, en las narices de los agentes de policía que desde entonces le pisan los talones.
La expareja de Sonia llegó acompañada por su hermano, aguardó el momento de prestar declaración, firmó la sentencia y volvió a esperar a la llegada de su familiar, que le recogió a las puertas del Juzgado de Guardia. Salió sin pronunciar palabra, condenado por conducir ebrio a 10 meses de retirada del carné de conducir y al pago de una multa de 1.080 euros, además de pagar la reparación del coche dañado.
El mal trago que pasó Julio Araújo tuvo su germen el sábado por la noche, cuando, tras disfrutar de unas horas de ocio en la movida pontevedresa, optó por ponerse al volante de su vehículo para regresar a su casa. El exnovio de Sonia, que tras su nueva condición de imputado tiene tras de sí un control policial que le vigila a pocos metros las 24 horas del día, provocó un leve accidente de tráfico en el momento en el que se disponía a estacionar su automóvil en las inmediaciones de su casa, en el barrio de Campo da Torre, causándole daños aún por cuantificar (aunque según informó la Policía Local de Pontevedra, no fueron demasiado graves) a un coche que estaba allí aparcado.











