El improvisado aplauso de una vecina que asistió al Pleno de la Corporación provincial zanjó ayer uno de los puntos que más polémica suscitó durante la sesión: la concesión de la Medalla de Ouro da Provincia a Froiz, que finalmente fue aprobada por mayoría pese a la abstención de PSOE y BNG. A pesar de que los tres grupos políticos representados en la cámara coincidieron en señalar los méritos a nivel económico y social del citado grupo empresarial para con Pontevedra, lo que no sentó nada bien entre las filas socialistas y nacionalistas fueron las circunstancias en las que se fraguó la propuesta.
El diputado del BNG Cesáreo Mosquera fue el primero en disparar, acusando a los responsables del Gobierno provincial de saltarse los trámites necesarios para otorgar el galardón. “Non é máis ca unha proposta feita polo Partido Popular con premeditación e alevosía para ser votada por eles mesmos”, explicó el representante nacionalista, que apuntó que el PP utiliza este premio en su propio beneficio.
La mecha encendida por Mosquera obtuvo respuesta inmediata por parte del vicepresidente y responsable de asuntos económicos de la Deputación, José Manuel Figueroa, que aseguró que el comportamiento de la institución provincial ha sido impecable durante todo el proceso. “O único que queren vostedes é xustificar o enfrontamento co Goberno”, criticó el diputado ‘popular’.
Figueroa recordó además que la moción presentada por la Presidencia de la Deputación fue trasladada al resto de partidos políticos durante una comisión informativa celebrada la semana pasada y afirmó que la abstención de PSOE y BNG es totalmente contradictoria, puesto que ambos han mostrado su apoyo a dicha mención. “Non teñen unha maneira de artellar unha crítica que se sosteña, porque vostedes foron os primeiros en enterarse da proposta. En política non vale todo”, remató el vicepresidente de la institución provincial.
Que si el PP no ha convocado un jurado para que sea la Corporación provincial quien decida la concesión de futuros galardones, que si el cinismo de socialistas y nacionalistas, que si falta de rigor a la hora de debatir... Los reproches y el cruce de acusaciones caldeó tanto el ambiente que el presidente de la Deputación, Rafael Louzán, se vio obligado a cerrar el capítulo de intervenciones y dio por zanjado el punto número 8 del Orden del Día. “Non imos discutir máis”, exclamó.
Más allá de su dimensión y de sus niveles de ocupación (Froiz facturó en 2007 unos 460 millones de euros, emplea a 3.900 profesionales y dispone de 240 puntos de venta por toda España), la Deputación ensalzó el compromiso social y económico más directo de la empresa, fundada por Magín Froiz Planes, en la provincia.