Todo el mundo, salvo los de siempre, esa izquierda internacional a la que le ha caído el muro de Berlín en el cogote, ha celebrado con gran alborozo la liberación de Ingrid Betancourt, una luchadora incansable de la libertad y de la democracia en Colombia y en el mundo. Betancourt ha pasado un autentico quinario durante los seis años que ha estado secuestrada por esa banda de terroristas y narcotraficantes de las FARC, que han traído de cabeza a los gobiernos de Colombia durante tantos años, con cierta complacencia de los comunistas de Castro y el caudillo venezolano Chávez, que esperaba sacar algún rédito personal de una posible liberación de Betancourt, dialogada y negociada con los terroristas colombianos y protagonizada por él. Pero le ha salido el tiro por la culata. Se ha encontrado en frente con Álvaro Uribe, un presidente de Colombia serio, firme y responsable que, después de renunciar a atajos, chantajes, negociaciones y componendas al margen de la legalidad, ha aplicado la ley con firmeza y ha conseguido, al final, la liberación de Betancourt. El triunfo de Uribe es el triunfo de la democracia y del Estado de Derecho sobre unos delincuentes, increíblemente, arropados por el presidente venezolano y algún populista más de Hispanoamérica. El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, nos ha dado una gran lección a España y a los españoles que seguimos sufriendo, después de cuarenta años, esta terrible plaga del terrorismo de la ETA. La lección es muy clara: con los terroristas no se negocia. Se aplica la ley y todas las armas que le proporciona a un gobierno el Estado de Derecho. Colombia y el presidente Uribe lo han hecho. Han renunciado al chantaje y a la negociación con los narcoterroristas como pretendía el venezolano Chávez . Ha aguantado los insultos del de Venezuela y ha aplicado la ley, llevando a las FARC contra las cuerdas y a sus horas mas bajas de toda su terrible y macabra historia. Desde el año 2002 han desertado, fruto de la presión del ejercito colombiano y de sus fuerzas de seguridad, mas de 9000 terroristas y ha perdido en muy poco tiempo a sus más importantes dirigentes. Están acorralados en la selva. Pero a pesar de estos grandes éxitos Colombia necesita ayuda de la comunidad internacional que siempre ha vivido el conflicto como algo ajeno que debían ventilar entre si los propios colombianos, sin darse cuenta que el terrorismo es un fenómeno internacional. Después de la liberación de esta valiente mujer que llevaba seis años secuestrada en unas condiciones terribles, ha quedado demostrado que la política de firmeza que ha aplicado el presidente de Colombia es el único instrumento valido para acabar de una vez por todas con esta lacra internacional que es el terrorismo. A ver si se enteran por aquí.
05/07/2008
Totalmente de acuerdo con lo comentado en su artículo, y quería comentar solamente que todos estábamos acostumbrados a que saliera en la prensa comentarios sobre Ingrid Betancourt, que sin conocerla nos preocupaba por el aspecto tan deprimido que tenía. Ha sido una grata sorpresa descubrir a una mujer inteligente, que da gusto oírla hablar por lo bien que define las situaciones y sus sentimientos, con su ternura intacta después de pasar más de seis años secuestrada, y con unos sentimientos desbordantes hacia los suyos y los que no lo son. Y lo más interesante, no es presa del síndrome de Estocolmo que tienen otros liberados y que es bastante frecuente, es una mujer de una pieza,...
Totalmente de acuerdo con lo comentado en su artículo, y quería comentar solamente que todos estábamos acostumbrados a que saliera en la prensa comentarios sobre Ingrid Betancourt, que sin conocerla nos preocupaba por el aspecto tan deprimido que tenía. Ha sido una grata sorpresa descubrir a una mujer inteligente, que da gusto oírla hablar por lo bien que define las situaciones y sus sentimientos, con su ternura intacta después de pasar más de seis años secuestrada, y con unos sentimientos desbordantes hacia los suyos y los que no lo son. Y lo más interesante, no es presa del síndrome de Estocolmo que tienen otros liberados y que es bastante frecuente, es una mujer de una pieza, digna de admiración. Le deseo recupere ese tiempo que le robaron, felicito al presidente Uribe que tan difícil lo tiene y tan poca ayuda recibe de los tiranuelos que le rodean, y al pueblo colombiano que tenemos tan cerca.