Tras seis años de cautiverio en la selva colombiana, Ingrid Betancourt recibió en la terminal militar del aeropuerto de Bogotá a sus dos hijos, Mélanie y Lorenzo Delloye, que llegaron en un avión desde París poco después de las 8.15 horas (las 15.15 horas en España).
Emocionada, Betancourt bajó poco después abrazada a sus hijos, a quienes no veía desde hacía siete años, y confió a la prensa que este encuentro era "algo parecido al paraíso". "Son mi orgullo y por ellos seguí con ganas de salir de la selva", dijo la ex candidata presidencial sobre su cautiverio en manos de las FARC desde el 23 de febrero de 2002.
"La última vez que vi a Lorenzo era muy chiquitín. Estoy muy orgulloso de ellos; lucharon por estar conmigo, dieron una batalla hermosísima", dijo.
Reconciliación con Venezuela y Ecuador
Betancourt aprovechó para hacer un llamamiento a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, "para que ayuden a construir vínculos de confianza", algo que consideró "esencial para que podamos conseguir liberaciones unilaterales".
También insistió en la misma petición "a la comunidad internacional para que se muevan", y mencionó a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y otros dirigentes del mundo para que "nos ayuden a que los cambios que se quieran dar en Colombia sean por vías democráticas".
Además, volvió a solicitar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que "emprendan el camino de la reconciliación, de la paz".
Por su parte, sus dos hijos recordaron que han ganado "un combate por la libertad" pero recordaron que todavía "hay secuestrados en la selva" por los que tienen que "seguir luchando".
El ministro francés de Exteriores expresó su agradecimiento "de todo corazón" al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y "al pueblo colombiano, a todos los que participaron en la liberación de Ingrid", y también a Francia y América Latina.
03/07/2008