El Conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, confesó el pasado lunes que su departamento le impondrá a la empresa Ferroatlántica una sanción de 600.000 euros, la máxima posible para este departamento, por haber permitido que se secase el embalse de A Fervenza en el río Xallas. "Quien comete infracciones, las paga" afirmó Vázquez.
Ferroatlántica utiliza A Fervenza para generar energía hidroeléctrica, pero, al mismo tiempo, el embalse, uno de los más grandes de Galicia con 104 hectómetros cúbicos de agua, abastece de agua a los municipios de Dumbría, Zas, Vimianzo y Mazaricos. En noviembre de 2007, mientras Galicia padecía una sequía, la presa se quedó vacía, causando la muerte de miles de peces.
'Pachi' Vázquez y Villar Mir intentan quedar como los buenos de la película, mientras el caso de A Fervenza continúa siendo investigado por el Juzgado de Corcubión, que ha imputado a dos altos cargos de Augas de Galicia, organismo que depende de Medio Ambiente, y a dos responsables de Ferroatlántica. ¿De quién fue la culpa, de la empresa que vació el embalse o de la administración, que no impidió el descenso del caudal?
La versión de Medio Ambiente: abuso de privilegios
De momento, cada uno da su versión, Aprovechando que tiene las competencias para sancionar administrativamente el caso, Medio Ambiente hace recaer toda la responsabilidad en Ferroatlántica y amenaza con cargar a la empresa con el máximo castigo económico. Pero, al mismo tiempo, se cuida de retirarle la concesión del embalse del Xallas, una sanción que también está en condiciones de aplicar.
Según la historia que cuenta Augas de Galicia, Ferroatlántica dejó que se vaciase A Fervenza para garantizar que no le faltaría suministro de agua al embalse de Santa Uxía, que es el encargado de enfriar la maquinaria de la fábrica de silicio que la empresa tiene en Dumbría.
Santa Uxía está río arriba, pero permaneció lleno al 90% durante todo el período de sequía. Mientras, A Fervenza, situado muy cerca de la desembocadura del Xallas en Ézaro, se quedó sin agua en noviembre, pero ya en octubre su caudal era tan bajo que no alcanzaba para mover las turbinas hidroeléctricas.
La versión de Villar Mir: descuido administrativo
Por su parte, Juan Miguel Villar Mir contó otra historia en la Radio Galega. Según explica, Ferroatlántica tiene la obligación de mantener siempre un caudal ecológico en el río Xallas, por lo que no puede cerrar la presa de A Fervenza cuando el cauce está por debajo de ese mínimo.
Durante la sequía del 2007, los técnicos de la empresa avisaron a la Xunta de que el embalse se estaba quedando vacío, pero no recibieron instrucciones de dejar de respetar el caudal ecológico del Xallas.
En su momento, el PPdeG hizo públicos varios boletines sobre el caudal de los embalses, que Medio Ambiente recibe cada día, y que indicaban una situación " crítica" en A Fervenza desde el 8 de octubre.
También el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Stravos Dimas, se ha interesado por el tema. En marzo solicitó a las autoridades españolas información sobre la muerte de peces en el embalse, con sospechas de que pudo haber incumplido la normativa europea.
24/06/2008