El Programa Mundial de Alimentos de la ONU acusó a la Junta Militar de Birmania de haberse apropiado de un cargamento de ayuda humanitaria para los afectados por el ciclón tropical 'Nargis' y anunció la suspensión temporal de los vuelos de cooperación.
Los militares harán las cosas 'a su modo'
"No estamos preparados por el momento para recibir esta clase de misiones de información, búsqueda y rescate de otros países", apuntó el departamento birmano de Asuntos Exteriores a través de un comunicado.
Parece que la Junta Militar quiere hacer las cosas a su manera, y hoy mismo se ha dado a conocer que dos camiones militares se han dedicado a repartir bolsas con huevos frescos entre los funcionarios de Rangún, como 'obsequio' previo al referéndum constitucional que se celebra mañana sábado. Cada funcionario recibió diez huevos, lo que en las actuales circunstancias del país es una pequeña fortuna, debido a la carestía de alimentos básicos en la región.
Y es que en este contexto, el gobierno mantiene sus planes de convocar este sábado un referendum para aprobar una nueva Constitución, que legitimará y prolongará la presencia de los militares en la vida política de Birmania a través de la "democracia dirigida" que proponen.
Sólo EEUU puede supervisar la entrega de su material
La mediación de Tailandia permitió que la Junta Militar aceptara a última hora de anoche tres millones de dólares en ayuda de Estados Unidos, que tiene impuestas sanciones contra el régimen birmano, a cambio de que personal estadounidense pueda supervisar la entrega del material.
La tan esperada ayuda comenzó a llegar el miércoles en cuentagotas a las regiones de Irrawaddy, Pegu y Rangún y los estados Karen y Mon, donde se mantiene el estado de excepción por el ciclón que ha causado más de 100.000 muertos según la embajada de EEUU, aunque los datos oficiales hablan de 23.000 muertos y 42.000 desaparecidos.
Pero, con envíos o sin ellos, el delta del río Irrawaddy (la zona más afectada por el ciclon Nargis) es ahora un inmenso pantanal en el que los supervivientes se hacinan en las pocas aldeas que quedaron en pie o van de un lado a otro en busca de comida.
09/05/2008