El sistema de competición es el mismo para todos. No hay concesiones para los mejores, ni siquiera cuando un equipo se va a jugar una temporada en una eliminatoria, ese cruce tan emocionante y tan trágico al mismo tiempo.
Todos quieren tomar parte en ese play off que conduce a la categoría de plata del balompié nacional, aunque alguno puede perdérselo, bien por lesión o bien por sanción.
El primer daño es inevitable, aunque para el segundo siempre existe alguna treta como buen remedio. En el balompié actual, el hecho de verse obligado a forzar la quinta cartulina amarilla para afrontar el play off de ascenso con el casillero a cero no supone un gran reto.
Sin ir más lejos, está de moda, y en ocasiones, como ya sucedió el año pasado en Pasarón, se convierte en un espectáculo circense: no hay más que echar mano de la videoteca para ver a Bonis retrasando un saque de puerta mientras 5.000 espectadores, en pie, solicitaban al encargado de impartir justicia.
Un año después, el coliseo pontevedrés abrirá sus puertas para albergar un envite con los mismos alicientes: en este caso, los que buscarán la tarjeta son Jonay Hernández, Manuel Gato, Dani González y Sergio Castaño.
06/05/2008